
600...
Cierta madrugada, me dirigía por la A-7 desde Denia hacia Barcelona y, como era de esperar, mi pobre Seat 600 se rompió. Me tiré a la cuneta esperando que alguien parase y a los 10 minutos apareció un Mercedes Benz Compressor a 170 km/h.
En eso veo que el tipo del Mercedes da marcha atrás y vuelve hasta mi Seat. Allí mismo se ofreció a remolcar mi pobre porquería, y acepté enseguida, pero le pedí por favor que no corriera mucho, si no mi Seat y yo, nos íbamos a la mierda (obvio). Y pactamos que le pondría las largas cada vez que el Mercedes estuviera yendo muy rápido.
Entonces, el Mercedes comenzó a remolcarme, y siempre que se pasaba con la velocidad, yo le daba la ráfaga con mi seiscientos.
En eso, aparece un Porsche Carrera GT, que intimida al Mercedes. Éste se pica con él y va: 120, 130, 150, 190, 210, 240, 260 km/h. Yo ya estaba desesperada, haciendo luces como loca, y los dos a la par…
Pasamos por delante de la Guardia Civil, pero, ni vi el radar, que al parecer registró unos impresionantes 270 km/h.
Entonces el guardia avisa por radio al próximo puesto:
- Atención! Atención! Un Mercedes Gris Plata y un Porsche Negro disputando una carrera a mas de 270 km/h en la autopista, y… muchachos… juro por mi madre, por mis hijos, por la Choni y por todos mis muertos, que ¡¡¡Viene un Seat 600 detrás de ellos dándoles las largas para que lo dejen pasar !!!…

...párrocos...
Un mal día, el Párroco de un pueblo se encontró indispuesto con unos fortísimos dolores abdominales. Dado el grave estado en el que se encontraba, le trasladaron a la residencia, donde fue intervenido con urgencia.
Mientras el cura se encontraba dormido por los efectos de la anestesia, en la habitación de al lado una joven madre soltera daba a luz un precioso retoño. Desgraciadamente, la joven madre murió y el equipo médico se planteó qué hacer con el niño.
Uno de los médicos, tras mucho cavilar, dijo:
- Mirad, vamos a adjudicárselo al cura, al fin y al cabo, el hombre le dará una buena educación.
Dicho y hecho, al despertar el párroco se encontró con el bebé en su regazo y preguntó asustado:
- ¿Pero esto qué es?.
El médico se acercó y le dijo:
- Mire, éste es el origen de sus dolores de barriga …
- Pero, si esto es imposible, dijo el cura.
El médico le respondió:
- No, hombre, con lo que han evolucionado los tiempos, ahora los hombres se pueden quedar embarazados …
El cura se quedó pensativo decidiendo qué hacer con el niño. Y Pensó:
- Bueno, cuando vuelva al pueblo, diré que es hijo de una hermana mía que ha fallecido y yo me haré cargo de educarlo.
El párroco así volvió al pueblo y contó su historia. Nadie receló algún pecado, los habitantes del pueblo se acostumbraron a ver a partir de aquel día al nuevo vecino que fue bautizado con el nombre de Juan.
Pasaron los años y el cura se hizo muy mayor. Cuando contaba Juan 25 años, el cura enfermo y, en su lecho de muerte, dijo:
- ¡Qué venga Juan! ! Qué venga Juan!.
El joven corrió al lado del cura:
- ¿Qué quiere tío?
El cura, tragando saliva, comenzó a decirle:
- Mira Juan, tengo un gran secreto que contarte, y antes de morir debo decirtelo …
Juan interrumpió al Párroco y le dijo:
- Tranquilo tío, no se esfuerce…desde hace años ya me he imaginado que en realidad Vd. no es mi tío, sino mi padre.
Y armándose de valor el cura le dice:
- ¡NO! … ¡Yo soy tu madre!…, ¡Tu padre es el Arzobispo de Cuenca!…

...se quieren casar
Un hijo que encuentra novia para casarse, se lo comunica al padre:
-Papá, he encontrado al amor de mi vida, me voy a casar
-¿Sí hijo? ¿Y quién es ella?
-Cipriana, la hija del carnicero
-¿Cipriana? Ufff…hijo, yo…lo siento pero con esa chica no te puedes casar. En realidad es tu hermana. Yo de joven, pues…vivía la vida y en fin, esperaba no tener nunca que revelarlo, pero ahora no me queda más remedio, es tu hermana.
El pobre hijo se va con un disgusto tremendo pues le había costado muchísimo encontrar novia para casarse, pero al cabo de 8 meses ya había encontrado otra y le dice de nuevo al padre:
-Papá, esta vez he encontrado al verdadero amor de mi vida, me voy a casar.
-¿Sí, hijo? ¿Y quién es esta vez?
-Paquita, la hija del zapatero.
-¿Paquita? Joeeer…hijo…ella también es tu hermana.
-¡Pero Papá…!
-¡Compréndeme hijo! Yo era joven, tu madre y yo no pasábamos una buena racha y…en fin…
Nuevamente fastidiado hasta la médula, deja a la segunda novia. Pero es capaz de recuperarse del trance por tercera vez y al año y medio va en busca de su padre con una nueva candidata:
-Papá, ésta sí que sí, es el amor de mi vida sin duda y me voy a casar
-¿Sí hijo?, ¿Y quién es?
(Acojonado pero firme)
-Marieta, es huérfana de madre, además es negra.
-¡Mecagüen…!
-¡Papá, no me jodas, eh!
-Hijo yo…Fui voluntario en la Cruz Roja…todavía joven…tú eras muy pequeño… quería vivir…
El hijo no lo soporta más y se marcha llorando a su cuarto.
Alertada por los sollozos se acerca la madre que le pregunta qué le ocurre.
El hijo destrozado le explica las tres intentonas:
-Mamá, me quise casar con Cipriana y resulta que es mi hermana porque papá de joven…
En fin, también con Paquita y lo mismo, y hasta con Marieta, ¡no puedo más, coño!
-Hijo, responde la madre, cásate con la que te salga de los cojones ¡ese tío no es tu padre!…
La sonrisa del lunes